Skip to main contentAccess keys helpA-Z index
BBCMundo.com
OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Sábado, 27 de diciembre de 2003 - 06:52 GMT
Las dos caras del TLCAN
Mariana Martínez.
Mariana Martínez
Columnista, BBC Mundo

El primero de enero de 2004 marca el décimo aniversario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y el tiempo justo para colocar sobre la balanza las dos caras de una misma moneda: Estados Unidos y Canadá vs. México.

Campesino
La otra cara del Tratado de Libre Comercio.

La idea del libre comercio es que tanto agricultores como trabajadores y productores se beneficien de la reducción de reglas comerciales, mientras que los consumidores disfrutan de menores precios y mejores opciones. Al menos en teoría, ese es el objetivo último de la liberación comercial, aunque bien podría decirse que hasta el momento, ésta es más una utopía que una realidad...

Si le cuesta creerlo, pregúntele a cualquiera de los miles de mexicanos que trabajan el campo y que se han visto obligados a emigrar a la ciudad con la promesa de un trabajo mejor, para descubrir luego que son sólo eso... promesas.

O a otros tantos estadounidenses o canadienses que trabajan en el sector manufacturero y cuyas fuentes de empleo fueron puestas en jaque, claro está, con la salvedad que es más fácil reconvertir o desplazar masas de trabajadores de un sector a otro en los países del primer mundo que en los del tercero. Al menos los países ricos cuentan que los recursos necesarios para hacerlo. Los otros, los de abajo, cuentan con promesas que nunca se cumplen.

Seguramente, miles de personas en la región no saben a ciencia cierta qué es el TLCAN o cuándo, cómo y cuáles han sido y serán los beneficios de este tratado, pero de lo que sí están seguros es que cada día es más difícil ganarse el pan y salir adelante en la vida.

Muchos políticos y analistas dirán que son pocos los perjudicados, que en general el tratado trajo prosperidad. El problema está justamente cuando analizamos la situación de los que no tienen nada, de aquellos que siempre han sido y parecen estar condenados a vivir ignorados por la sociedad.

A nivel macro podríamos afirmar sin pestañear que el TLCAN ha sido todo un éxito, pero sólo eso, en líneas bien generales. Como en todo tipo de "negocio", acuerdo o transacción, están los que se llevan las grandes tajadas y los que suelen quedarse por el camino, los que ganan mucho y los que ganan poco...

Aplausos a nivel macro

Si analizamos primero el tratado en líneas generales diríamos que el TLCAN permitió la creación del área de libre comercio más grande del mundo y trajo consigo los beneficios de una mayor exportación. Si el país produce más y exporta más, entonces crece, dice la teoría macroeconómica. El problema siempre está en el reparto de las ganancias. Están los que se llevan mucho (y demasiado) y los que no se llevan nada de nada.

Transporte de mercaderías
En México, muchos sectores no están contentos con el TLCAN.

Hace 10 años los tres países (Estados Unidos, Canadá y México) conformaron un área de libre comercio con un Producto Interno Bruto (PIB) de US$11.400 millones, es decir, cerca de una tercera parte del PIB mundial, muy por encima de la Unión Europea, aunque por debajo del que alcanzaría de concretarse la puesta en marcha del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

Según cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI), el comercio total entre los países del TLCAN se ha más que duplicado, pasando de US$306 mil millones en 1993, a casi US$621 millones en 2002, o lo que es lo mismo, unos US$1,2 millones transados por minuto. Toda una máquina de hacer comercio.

El tratado ha contribuido a que América del Norte sea una de las regiones comerciales más activas del mundo, de eso no cabe duda. Los países del TLCAN son responsables del 19% de las exportaciones mundiales y el 25% de las importaciones, mientras que otros bloques comerciales como MERCOSUR o la Unión Europea, constituyen el 2% y 18% respectivamente a nivel de exportaciones (1,5% y 17% a nivel de importaciones).

Gracias al acuerdo, la inversión extranjera directa en la región se ha multiplicado a niveles récord. En el 2000, la inversión extranjera directa en los tres países del TLCAN alcanzó los US$299 mil millones, o lo que es lo mismo, casi el doble desde 1993. Actualmente, América del Norte recibe alrededor de 23,9% de la inversión extranjera directa global.

Los grandes ganadores

El TLCAN ha permitido un incremento de 87% en las exportaciones de Canadá a sus socios de la región. Las exportaciones a Estados Unidos crecieron de US$113 mil millones a US$213 mil millones en diez años, mientras que a México alcanzaron los US$1,6 mil millones.

Para Estados Unidos, estos diez años también han sido todo un éxito. Las exportaciones a Canadá y México crecieron de US$148 mil millones (el 34,6% a México y el 65,4% restante a Canadá) a US$206 mil millones (51,9% y 48,1%, respectivamente).

Asimismo, el mito de que el TLCAN contribuiría a debilitar la industria manufacturera en Estados Unidos, quedó en el olvido. Según el Departamento de Comercio de Estados Unidos, la industria manufacturera creció 44% en términos reales, mientras que el comercio contribuyó a la creación de 20 millones de nuevos puestos de trabajo entre 1993 y 2001.

Los trabajadores del área manufacturera en Estados Unidos acusan al TLCAN de sus problemas salariales y la pérdida de puestos de trabajo pero, según el gobierno de ese país, sus reclamos son infundados.

El 80% del incremento en el déficit manufacturero comercial se debe a exportaciones reducidas y una débil demanda en el exterior, y no al incremento de productos importados de México o Canadá.

Locomotora en Chiapas
No todos los mexicanos pudieron subirse a la locomotora del libre comercio.

Sea o no 100% verdad, está claro que a estos trabajadores les queda el consuelo de contar con las ventajas de los seguros de desempleo que brindan los países del primer mundo, cosa que raramente ocurre en América Latina.

Por su parte, México no se ha quedado atrás en esta fiesta de números. Las exportaciones a Estados Unidos crecieron un 234% en diez años, el salto más alto de los tres países, y tocó los US$136 mil millones. Las exportaciones a Canadá pasaron de US$2,9 mil millones a US$8,8 mil millones, en el mismo período.

Las exportaciones crecieron con el TLCAN, de eso no cabe duda, las cifras no mienten. Sin embargo, aunque los números se ven atractivos, no todo ha sido color de rosa, especialmente para México.

México: no basta con el TLCAN

Según un informe recientemente publicado por el Banco Mundial (BM) y titulado: "Lecciones del Tratado de Libre Comercio para los países de América Latina y el Caribe", las exportaciones globales de México habrían bajado un 25%, la inversión extranjera directa habría sido inferior en un 40%, y el PIB hubiera sido alrededor de un 5% menos en 2002, si el TLCAN no se hubiera puesto en marcha.

Sin embargo, el mismo informe afirma que con el TLCAN no basta para generar crecimiento y poner punto final a la desigualdad social que vive hoy México. Si México quiere crecer a la par de Estados Unidos y Canadá, debe invertir en la educación, en innovación e infraestructura, así como también terminar con la corrupción y otros problemas afines, dice el informe.

Pero no sólo eso, no todos los sectores mexicanos se han beneficiado con el TLCAN. Muchos menos los pobres.

Según el BM, uno de cada cinco puestos de trabajo, corresponden a sectores orientados hacia la exportación y estos pagan US$0.37 más que cualquier otro empleo. Pero, ¿ha creado el TLCAN los puestos de trabajo que había prometido?

Es cierto, hoy México produce y exporta más que hace diez años, pero también es verdad que se ha vuelto dependiente de Estados Unidos (el principal destino de sus bienes y servicios). Depende de los vaivenes económicos de su vecino y como si fuera poco, la plaza se ve inundada de productos importados que llega a precios más bajos que los locales.

Recolector de maíz.
Las exportaciones mexicanas crecieron pero no crearon suficientes puestos de trabajo.

Otra desventaja es que la actividad exportadora mexicana se concentra en manos de pocas empresas, fundamentalmente extranjeras, cuya producción depende insumos que provienen del exterior, lo que constituye un obstáculo para desarrollar e impulsar el crecimiento económico en cualquier economía, no sólo en la mexicana.

Aunque el auge exportador ha sido grande, no ha sido lo suficientemente abultado como para crear puestos de trabajos en un país con más de 100 millones de habitantes y en dónde cada día nacen más niños y las desigualdades son más grandes.

Hoy en México, 3,8% de la población económicamente activa (en edad de trabajar y en busca de trabajo) está desocupada -la cifra más alta en siete años- y más del 40% de la población vive por debajo de la línea de la pobreza.

El TLCAN trajo beneficios para algunos pero no para todos. Unos cuantos se han visto obligados a abandonar sus tierras, negociar con "coyotes" o "polleros" para cruzar la frontera y buscar un futuro mejor justamente en el mismo lugar donde se generó la pérdida de su fuente de trabajo... aún por muy irónico que suene.

De esta forma, el ciclo continúa, cada día son más los que cruzan la frontera, más los que pierden sus puestos de trabajo y menos los que creen en las promesas de "beneficios para todos" que vienen incluidas en las primeras líneas de los acuerdos, pero que luego de firmados, pasan al camino del olvido.


Escríbale a Mariana Martínez:

Nombre
Correo electrónico
Ciudad
País
Teléfono (opcional)
Mensaje (máx. 50 palabras)

La BBC se reserva el derecho de editar y publicar su mensaje. Los datos provistos no serán entregados a terceros.



VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.


 

BBC MUNDO - PRODUCTOS Y SERVICIOS


Portada | Internacional | América Latina | Economía | Ciencia y Tecnología | Cultura | Deportes | Participe | A fondo | Multimedia | Aprenda inglés | Tiempo | Quiénes somos | Nuestros socios
Programación | En FM, AM, OC |
banner watch listen